Qué es la franquicia en un seguro de coche

Qué es la franquicia en un seguro de coche: cómo funciona, tipos, ejemplos y consejos para elegir el importe adecuado y pagar menos prima.
Qué es la franquicia en un seguro de coche

Si estás comparando pólizas y has visto “a todo riesgo con franquicia”, quizá te preguntes cuánto pagarías realmente en caso de golpe, si siempre se aplica o si compensa frente a un todo riesgo sin franquicia. Entender bien qué es la franquicia en un seguro de coche te ayudará a ajustar el precio de tu póliza sin llevarte sorpresas al dar un parte. En esta guía clara y práctica verás cómo funciona, qué tipos existen, ejemplos con números, ventajas e inconvenientes y consejos para elegir la opción más conveniente para tu perfil.

Qué es la franquicia en un seguro de coche

La franquicia es la cantidad fija o el porcentaje del coste de un siniestro que asume el asegurado de su bolsillo cuando se producen daños propios en su vehículo. Es el equivalente al “deducible” en otros mercados. En la práctica, reduce el precio de la prima a cambio de participar en el coste de la reparación cuando hay un parte en el que interviene tu cobertura de daños.

Por ejemplo, en un seguro “a todo riesgo con franquicia de 200 €”, cada vez que repares tu coche por un siniestro cubierto con daños propios, pagarás hasta 200 € y la aseguradora cubrirá el resto, según lo estipulado en la póliza.

Términos equivalentes y matices

  • Deducible/exceso: términos usados como sinónimos de franquicia.
  • Daños propios: daños al vehículo asegurado por culpa del conductor o sin tercero responsable identificado. Es donde normalmente aplica la franquicia.
  • Responsabilidad civil de terceros: cuando el culpable es otro conductor identificado, su seguro cubre tus daños y no debes pagar franquicia.

Cómo funciona en la práctica

La franquicia se activa cuando usas la cobertura de daños propios u otras coberturas en las que la póliza especifique franquicia (puede haber excepciones como lunas sin franquicia en muchas aseguradoras). El cálculo básico es sencillo:

  • Si el coste de la reparación es inferior a la franquicia: tú pagas el 100% de la reparación.
  • Si el coste de la reparación supera la franquicia: tú pagas la franquicia y la aseguradora paga el resto.

Ejemplos con números

  • Franquicia 200 € y reparación de 150 €: pagas 150 €; la aseguradora no paga nada.
  • Franquicia 200 € y reparación de 900 €: pagas 200 €; la aseguradora paga 700 €.
  • Indemnización en metálico (sin reparar): la aseguradora descuenta la franquicia del importe que te abona, según límites de la póliza.

¿Una o varias franquicias por siniestro?

En términos generales, la franquicia se aplica por siniestro, no por pieza dañada. Si en un mismo golpe se dañan puerta y aleta, pagarás una única franquicia. Si son siniestros distintos en días diferentes (un roce hoy y otro la semana que viene), se aplicará una franquicia en cada uno. Revisa las condiciones de tu aseguradora: es raro, pero algunas pólizas pueden contemplar particularidades por elemento o expediente.

¿Y si yo no soy culpable?

Cuando hay un tercero responsable identificado, lo habitual es que no pagues franquicia porque el parte se tramita contra su seguro de responsabilidad civil. Si por rapidez usas tu cobertura de daños propios (con franquicia), tu aseguradora puede luego reclamar al contrario y, una vez recuperado el importe, reembolsarte la franquicia pagada. Pregunta a tu mediador sobre el proceso de reembolso y plazos.

Tipos de franquicia

Aunque en autos lo más común es la franquicia fija, conviene conocer las variantes:

Franquicia fija o absoluta

Es la más frecuente: una cantidad fija (por ejemplo, 150 €, 200 €, 300 € o 600 €) que abonas en cada siniestro cubierto con daños propios. Se aplica siempre que la reparación la asuma tu póliza, con la lógica de los ejemplos anteriores.

Franquicia relativa

Menos habitual en autos. Funciona como un umbral: si el coste no supera la franquicia, pagas tú todo; si lo supera, la aseguradora paga la totalidad del siniestro. Suele usarse más en otras líneas de seguros y apenas se ofrece en turismos, pero puede aparecer en pólizas específicas.

Franquicia porcentual

Consiste en un porcentaje del importe del siniestro (por ejemplo, 10%). En automóviles es poco común en España, aunque puede verse en coberturas muy concretas o productos especiales. A menudo convive con mínimos o máximos por siniestro.

¿En qué coberturas suele aplicarse la franquicia?

Depende de cada aseguradora, pero lo más habitual es:

  • Daños propios: normalmente tienen franquicia en pólizas a todo riesgo con franquicia.
  • Lunas: a menudo sin franquicia y con reparación preferente. Algunas pólizas aplican franquicia si se sustituye, no si se repara.
  • Robo e incendio: según compañía; puede no tener franquicia o tener una específica.
  • Fenómenos atmosféricos (granizo, inundación): pueden llevar franquicia o límites especiales; revisa la póliza.
  • Asistencia en viaje y responsabilidad civil: normalmente sin franquicia para el asegurado.

Particularidades a revisar

  • Taller concertado: algunos asumen parte de la franquicia como promoción.
  • Conductor novel: la prima suele ser más alta; en algunas pólizas se establece una franquicia mínima para jóvenes o conductores ocasionales.
  • Empresas y autónomos con IVA deducible: la liquidación del siniestro puede calcularse sobre base imponible; consulta a tu mediador cómo afecta a la franquicia en tu caso.

Ventajas y desventajas de un seguro con franquicia

Ventajas

  • Prima más baja: a mayor franquicia, menor precio del seguro. Es una forma eficaz de ahorrar sin renunciar a la cobertura de daños propios.
  • Filtro de siniestros pequeños: desincentiva partes de bajo importe que encarecen la prima futura.
  • Flexibilidad: puedes elegir entre varios importes de franquicia para ajustar el equilibrio precio/riesgo.

Desventajas

  • Coste inmediato: si das un parte, asumirás la franquicia de tu bolsillo.
  • Pequeños daños a tu cargo: roces o golpes de cuantía inferior a la franquicia los pagarás íntegramente.
  • Percepción de “pago doble”: algunos usuarios sienten que “pagan seguro y reparación”; entender el mecanismo ayuda a valorar el ahorro en la prima.

Cómo elegir la franquicia adecuada

El importe ideal de franquicia depende de tu perfil, vehículo y tolerancia al riesgo. Ten en cuenta:

Foto realista en formato horizontal: taller moderno con luz suave; coche gris con leve golpe en el p...

  • Historial de siniestros: si apenas das partes, una franquicia más alta suele compensar.
  • Uso del vehículo: en ciudad y aparcamientos estrechos hay más roces; quizá prefieras una franquicia media para evitar pagar demasiado a menudo.
  • Valor y antigüedad del coche: en coches nuevos o de alto valor, una franquicia moderada protege mejor; en vehículos veteranos, una franquicia más alta puede ser razonable para abaratar la prima.
  • Capacidad de asumir gastos imprevistos: si tu “colchón” es limitado, elige una franquicia que puedas afrontar sin estrés.
  • Diferencia real de prima: pide varias ofertas con distintos importes (150, 200, 300, 600 €) y compara el ahorro anual versus el riesgo de pagar la franquicia.
  • Talleres concertados y servicios: algunas redes ofrecen coche de sustitución, limpieza o incluso asumen parte de la franquicia. Suma esos beneficios al cálculo.

Ejemplo de decisión

Si subir de 200 € a 300 € de franquicia te ahorra 90 € al año y sueles dar un parte de daños cada 3 años, el ahorro acumulado (270 €) puede compensar el mayor desembolso eventual (100 € más de franquicia) en ese periodo.

Impacto de la franquicia en el precio del seguro

Como regla general, a mayor franquicia, menor prima. El descuento varía según aseguradora, perfil y coberturas, pero a modo orientativo:

  • Franquicia 150–200 €: ahorro moderado frente a sin franquicia.
  • Franquicia 300–450 €: ahorro notable para perfiles estándar.
  • Franquicia 600 € o más: ahorro alto, recomendable si raramente das partes y aceptas mayor riesgo.

Solicita varias simulaciones en la misma compañía y en distintas, manteniendo iguales el resto de coberturas. Así verás el “punto dulce” entre ahorro y protección.

Preguntas frecuentes sobre franquicia

¿Se paga franquicia si no soy culpable?

No, si el tercero responsable está identificado y su seguro responde por tus daños. Si gestionas el arreglo por tu aseguradora para acelerar, es posible que te cobren la franquicia y después te la reembolsen al recuperar el importe del contrario.

¿Hay franquicia en lunas?

Muchas pólizas cubren lunas sin franquicia, sobre todo si se repara en lugar de sustituir. Algunas aplican franquicia solo en sustitución o en determinadas marcas/vehículos. Comprueba la cláusula de lunas.

¿La franquicia se aplica a cada pieza dañada?

Lo habitual es que se aplique por siniestro. Si en un mismo golpe hay varios daños, se abona una única franquicia, salvo condiciones particulares que indiquen otra cosa.

¿Afecta al bonus/malus?

Un parte con culpa puede afectar a tu historial y prima futura, con o sin franquicia. Los partes sin culpa o tramitados contra un tercero responsable no deberían penalizar tu bonificación.

¿Y si no reparo el coche?

Si la póliza permite indemnización en metálico, la franquicia se deduce del importe. Ten en cuenta posibles límites por depreciación, valor venal o convenios de reparación.

¿Hay franquicia en coche de renting?

Es frecuente que los contratos de renting incluyan cobertura con franquicia. En caso de siniestro por daños propios, el arrendatario abona la franquicia al gestor o taller, según el protocolo del renting.

¿La franquicia incluye impuestos?

En reparaciones para particulares, el importe que pagas suele incluir impuestos aplicables. Si eres empresa o autónomo con IVA deducible, la liquidación puede realizarse sobre base imponible; consulta la póliza y a tu mediador.

Errores comunes al contratar una póliza con franquicia

  • Elegir solo por precio: compara también coberturas, red de talleres, asistencia y condiciones de reembolso de franquicia.
  • No leer dónde aplica: verifica si hay franquicia en robo, incendio, fenómenos atmosféricos o lunas.
  • Confundir umbral con copago fijo: en autos, lo normal es franquicia fija (pagas siempre hasta X). La franquicia relativa (pagas todo si no superas X; si superas, no pagas) es poco común.
  • Declarar siniestros separados por comodidad: recuerda que cada siniestro conlleva una franquicia. Intenta agrupar daños del mismo evento bajo un único parte, sin mezclar daños antiguos.
  • Olvidar el valor del vehículo: en coches muy nuevos, una franquicia demasiado alta puede ser contraproducente; en coches veteranos, puede abaratar significativamente sin perder protección esencial.

Consejos prácticos para gestionar un siniestro con franquicia

  • Documenta el daño: fotos claras del vehículo, fecha, lugar, partes implicadas y, si corresponde, atestado o parte amistoso.
  • Contacta con tu aseguradora y solicita peritación. Pregunta expresamente cómo se aplicará la franquicia en tu caso.
  • Elige taller: en talleres concertados suele haber ventajas (coche de cortesía, limpieza, tramitación ágil e incluso aportes a la franquicia).
  • Confirma que es un único siniestro cuando proceda, para no pagar más de una franquicia por daños del mismo evento.
  • Valora reparar o no: en daños muy leves inferiores a la franquicia, puede interesar no abrir parte para preservar tu bonificación.
  • Pide presupuesto desglosado: así sabrás qué parte asumes y podrás decidir si añades pequeñas reparaciones por tu cuenta aprovechando la visita al taller.
  • Consulta reembolso si hay tercero culpable: si adelantas franquicia usando tu cobertura, sigue el expediente hasta la recuperación para que te reintegren lo abonado.
Sergio

Autor/-a de este artículo

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